La ejecución presupuestaria constituye uno de los principales indicadores para evaluar la capacidad del Estado de administrar sus recursos, atender las necesidades sociales y, al mismo tiempo, preservar la estabilidad de las finanzas públicas. En el caso dominicano, los resultados del primer semestre de 2026 muestran algunos avances, particularmente en materia de crecimiento económico e inversión pública, pero también revelan desafíos estructurales que todavía deben ser atendidos.
El presupuesto del Gobierno dominicano continúa operando con un déficit fiscal recurrente. Los ingresos corrientes se sitúan alrededor de entre 15.3 % y 16 % del PIB, mientras el gasto corriente ronda el 18.3 %, generándose una brecha que obliga al Estado a recurrir al endeudamiento para financiar parte de sus compromisos y, especialmente, sus inversiones.
República Dominicana alcanzó en 2025 un PIB nominal estimado en US$127,861 millones de dolares, mientras la economía registró un crecimiento de alrededor de 2.1 %. Ese año también se produjo un desempeño significativo de la inversión extranjera directa, que alcanzó aproximadamente US$5,000 millones de dolares.
Durante el primer semestre de 2026, el crecimiento económico se aceleró hasta 4.5 %, reflejando una recuperación de la actividad productiva que también ha contribuido a la estabilidad del mercado cambiario y a un mayor dinamismo de la inversión. Sin embargo, el crecimiento económico por sí solo no resuelve los desequilibrios fiscales.
La estructura presupuestaria continúa mostrando un elevado predominio del gasto corriente frente al gasto de capital. Aproximadamente el 88 % de las erogaciones corresponde a gastos corrientes, mientras cerca del 12 % se destina a inversión y gastos de capital. Esta composición limita el margen del Estado para ampliar la infraestructura pública sin recurrir al financiamiento externo o interno.
De acuerdo con los datos de ejecución presupuestaria, durante el primer semestre de 2026 el Gobierno ejecutó RD$764,310.4 millones, equivalentes aproximadamente al 47 % del presupuesto vigente, establecido en RD$1,627,412 millones.
Los ingresos alcanzaron RD$668,366.6 millones, equivalentes al 49.8 % de lo presupuestado para el año. La diferencia entre ingresos y gastos produjo un déficit fiscal de aproximadamente RD$95,943.8 millones durante los primeros seis meses del año.
La composición del gasto también muestra cambios importantes. Mientras en el primer semestre de 2025 los gastos registrados alcanzaron RD$643,781.8 millones, durante igual período de 2026 se situaron en RD$764,310.4 millones. Este incremento refleja tanto una mayor ejecución presupuestaria como las presiones derivadas de las necesidades operativas y sociales del Estado.